Archivos para 27 septiembre 2007

Militares y tragedias

En una ocasión, me tocó como compañero de viaje un muchacho a quien conozco desde niño. Antes de ese día, yo creía que él había heredado el buen carácter de su papá, pero, me di cuenta, que se transformó cuando entró a la carrera militar. Seguir leyendo ‘Militares y tragedias’

Paraíso perdido

Frente a las montañas de El Seibo, que contemplé día tras día durante mi niñez y mi adolescencia, reflexioné el pasado fin de semana que  la infancia y la juventud son tan breves en la vida de un ser humano y, sin embargo, lo marcan para el resto de su existencia. Seguir leyendo ‘Paraíso perdido’

Refugio de violadores

El periódico El País, de España, publicó ayer en su edición digital un reportaje sobre el estigma que representa para un individuo el ser identificado ante la sociedad como violador de niños.  Señalaba el caso de Francisco López Maillo, conocido como el violador de “Eixample”, en referencia al barrio de Barcelona donde cometió sus crímenes. Seguir leyendo ‘Refugio de violadores’

Escuelas o cuarteles (y 2)

Recibí el siguiente correo electrónico, a propósito de algo que escribí la semana pasada sobre las exigencias de algunos colegios y escuelas para que sus alumnos vayan vestidos exactamente iguales. Lean lo que le pasó a esta amable lectora. Seguir leyendo ‘Escuelas o cuarteles (y 2)’

Cuarteles o escuelas

Mi hija tiene cuatro pares de tennis y sólo dos pies. Lo considero exagerado e innecesario, sobre todo, porque uno de esos calzados deportivos lo compré obligada por el colegio al cual asiste la niña. Les cuento. Le compramos dos pares de tennis a Laura y luego heredó otro de su hermano, así que tenía tres en perfecto estado. Seguir leyendo ‘Cuarteles o escuelas’

Mi honesta tía y el ingeniero

Mi tía Odalis no lleva mi sangre. Ella no nació hermana de mi madre pero cuando hurgo en mis recuerdos de la niñez siempre está ahí al lado de mi tío Vásquez, su único novio y su esposo durante más de 30 años. Seguir leyendo ‘Mi honesta tía y el ingeniero’

Gracias Castillo

La música arrastró en desbandada hasta el parque Olegario Tenares a centenares de castillenses. En el pequeño parque, con su glorieta, todos esperábamos el inicio de los actos. Yo era una extraña, que, sin embargo, conozco de este pequeño municipio casi tantas anécdotas como de mi propia ciudad natal. Seguir leyendo ‘Gracias Castillo’