Archivo para 30 abril 2008

¿Los funcionarios también?

Si va a enfermarse, tenga paciencia, porque hay un asunto técnico-administrativo que solucionar. Ese consejo es para los agentes de la Autoridad Metropolitana del Transporte, AMET, quienes están sin seguro médico desde hace ocho meses.

Estos agentes, a los que muchos conductores recriminamos y algunos hasta detestan, hacen una labor que no envidio. Si nos ponemos a pensar dónde se evidencia más la violencia y el irrespeto a la autoridad en el país, todos coincidiríamos en que es en el tránsito. Seguir leyendo ‘¿Los funcionarios también?’

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La vida por unas fotos

”Cuando los norteamericanos entraron a la Zona Colonial, caminaban un chin y se paraban, caminaban un chin y se paraban”; doña Nelly de Pérez, esposa del fotógrafo de abril, Juan Pérez Terrero, se oye clara y segura en el teléfono.

Detrás escucho los comentarios de don Juan, el pequeño, delgado y amable foto rreportero, que cuando tenía escasos 30 años, decidió arriesgar su vida para preservar la historia gráfi ca de la Guerra de Abril de 1965, que ayer cumplió 43 años.

Don Juan trabajaba en el periódico El Caribe, situado entonces junto a la Fortaleza Ozama, cuyo asalto marcó el inicio de la guerra. Allí habían armas y pertrechos militares. “Tomé fotos del asalto y de cuando se rindieron los cascos blancos. También de personas que iban por las calles con armas en las manos. El único fotógrafo que estaba era yo”. Seguir leyendo ‘La vida por unas fotos’

Recordando a Candy

Cuando era una fanática de las aventuras de Candy, tenía entre 13 y 14 años, vivía en El Seibo y estaba enamorada de un muchacho que si hoy me lo enviaran envuelto como un regalo, lo devolvería con todo y moña y sin abrir la tarjeta.

En aquel entonces, además de tener poco sentido común, solía llorar a mares las venturas y desventuras de esa huerfanita rubia, peinada con dos coletas, valiente, solidaria y atrevida, con quien me identificaba plenamente.

Cuando terminó la adolescencia dejé muchas preferencias en el olvido pero no ocurrió así con Candy. Siempre la he recordado con nostalgia y, como si se tratara de una vieja amiga, le hablé de ella a mi hija Laura. Seguir leyendo ‘Recordando a Candy’

Vocabulario ampliado

Cuando voy por las calles con mis hijos, me mantengo alerta y preparada para responder cualquier cosa porque ellos se la pasan leyendo los letreros con los que nos encontramos en cada esquina.

El más pequeño, Jorge, se está alfabetizando así que me resulta una terapia cada vez que empieza a leer una palabra y se encuentra con una sílaba que desconoce. Se detiene por ejemplo en medio de la frase “Mamá necesita unas …“ y, entonces, exclama: “¿Qué dice? Esa no me la ha dado la profe”. Seguir leyendo ‘Vocabulario ampliado’

Luz y oscuridad

Lo único bueno de aprender que existe el mal es que nos ayuda a borrar cualquier duda de que también existe el bien. El uno prueba la presencia del otro. Hay momentos en nuestras vidas en que entendemos, como si se rasgara un velo frente a nuestros ojos, que los seres de luz existen.

El bien y el mal libran cada día una batalla entre nosotros, los habitantes de este planeta, que enfrentamos los retos de nuestro paso por la tierra sin hacernos muchas preguntas porque nos avergüenza fi losofar o le tememos a saber.

Esto de la existencia es una incógnita de la que vamos aprendiendo con una lentitud desesperante, pienso, para quienes tienen a su cargo la faena de protegernos y orientarnos, desde algún lugar inimaginable, en nuestro andar hacia la eternidad. Los misterios sobre la vida abundan y no basta con estar convencidos de la existencia de Dios para descifrarlos plenamente. Seguir leyendo ‘Luz y oscuridad’