Archivos para 24 septiembre 2008

Doctores, nos duele

El recuerdo más traumático de mi niñez es el de un día en que acompañé a mi hermanita al médico porque tenía un acceso en la cabeza. Mi papá fue quien nos llevó y el doctor lo convenció de que no valía la pena ponerle una anestesia porque, debido a la infección, ésta no surtiría efecto.

Así que tomó un bisturí y la operó a sangre fría mientras yo, mas pequeña que ella, le sujetaba las manos.  Teníamos como ocho y siete años y todavía lloro cuando pienso lo que sintió aquella niña indefensa aprisionada por su  padre y su hermana mientras era “torturada”. Para entender cómo mi papá pudo aceptar algo tan inhumano, la explicación es que la palabra de aquel médico, un viejo amigo suyo, era palabra de Dios. Seguir leyendo ‘Doctores, nos duele’

La poda no

El camión de la basura, con el logo del Ayuntamiento del Distrito Nacional, llegó con gran alboroto. Se estacionó frente a mi casa y el chofer hacía sonar una y otra vez la bocina. Las jóvenes del servicio doméstico sacaron las fundas con la basura. Luego, escuché cuando el camión se marchó.

“Por fin. Se llevaron todo ese montón de desperdicios que había en la acera”, me dije. Pero cuando salí los trozos de rama y hojas me “sacaron la lengua”; estaban más regados que nunca. Me pregunté: ¿Por qué las habrán dejado ahí, si representaban el volumen más grande de desperdicios? Seguir leyendo ‘La poda no’

Niña bonita

Cuando se colocó detrás de mí en la fila de la cajera, me pareció graciosa por lo arregladita que lucía. Una niña linda, con la piel como de aceituna y el pelo largo que le caía en suaves bucles.

Los zapatos rojo vino hacían juego con los lunares del vestido y, además, llevaba unos lacitos con cintas de colores y unos lentes de sol sujetos en la altura de la cabeza. Llegó hablando en voz alta, le estaba pidiendo a su mamá que le comprara un juguete.

La madre insistía en que bajara la voz pero la niña no disminuía el volumen y, poco a poco, se fue convirtiendo en el centro de atención de todos a su alrededor. Quería un bebé, de esos que vienen con biberón, su mamá le respondió que ya tenía como cinco y ella le aclaró que no, que “sólo eran tres”. Seguir leyendo ‘Niña bonita’

Hay que salvarlos

En una situación, similar a la actual, en la que el país enfrentaba la amenaza de un ciclón, un grupo de periodistas estábamos reunidos, debatiendo sobre la cobertura noticiosa que desplegaríamos para mantener informada a la población. En medio de la conversación, surgieron las anécdotas sobre cómo cada quien había vivido en su niñez el huracán David.

Mi recuerdo de ese hecho es divertido, me la pasé mirando fascinada al viento que batía los árboles, así que esperaba escuchar historias similares. Pero, lo que oí, me mostró la parte de las aguas y el huracán que quienes hemos tenido la dicha de dormir siempre bajo techo seguro y en lugares secos, no vemos. Una compañera narró que recuerda al ciclón David como una pesadilla. Seguir leyendo ‘Hay que salvarlos’

¿Esperan otra Vanessa?

Vanessa Ramirez Faña/Tomado de la lasaeta.wordpress.com

Vanessa Ramírez Faña/Tomado de la lasaeta.wordpress.com

Tengo una tía tocaya que en estos días me contó que está aterrada con los robos y atracos que ocurren en Santiago, donde vive. Ella ha sido víctima y testigo pero, además, consuelo de familiares y amigos atracados. Cuando empezó a narrar el glosario de robos de los que ha tenido conocimiento, decidí escribir al respecto.

Por ejemplo, me contó que, el pasado lunes 27 de agosto, una pareja de hermanos de su iglesia había vendido un vehículo y retiraron 160 mil pesos de una sucursal que está ubicada en la avenida Juan Pablo Duarte de Santiago. Era la una del día y ellos se llevaron el dinero para hacer el pago de otro carro que pensaban adquirir. Seguir leyendo ‘¿Esperan otra Vanessa?’